De todas maneras no salgo…


…de mi habitación. 

Mudé mi oficina de la sala a mi habitación, porque el ruido de los autos en la calle —así como los casi encontrones por no respetar el alto— y los peatones sobre la banqueta me distraen demasiado. No que encerrado en mi cuarto no me distraiga, pero al menos no paso los calores que sufría en la sala. 

Al menos ya estoy trabajando de nuevo en mi libro, con el objetivo de publicarlo el próximo año, con el invaluable apoyo de Nora Soto. Me encantaría tener mi propia oficina, dedicada exclusivamente para crear o al menos una casita como la del video. ¿O era al revés la idea?

De todas maneras no salgo de mi habitación; así que una habitación casa no es tan mala idea.

Para concluir, el tradicional comercial descarado de autopromoción de mi boletín digital, donde escribo porque no hay ley que me lo prohíba —todavía—. Te invito a suscribirte y compartir mi trabajo. ✍ ️ De antemano, muchas gracias.👌