Hay una muy delgada línea separando estas dos palabras. Los dos videos a continuación nos muestran claros ejemplos de éxito y fracaso.

En este primer video, analizamos el fracaso de una rana al intentar atrapar a su presa. El video está a una velocidad de 500 cuadros por segundos, lo que se puede traducir en que la rana falló por menos de medio segundo.

En este otro video, vemos el exitoso salto de un cabrón con los blanquillos bien puestos. Para hacer esto no se requiere sólo estar loco, para nada, hay que ser muy valientes también.

Me encanta la adrenalina, pero dudo tener el valor para un salto así. ¿Ustedes se aventarían un salto de este tipo?

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