Oyalep

Carlos Emilio


Un tipo recibe una llamada anónima, avisándole que todos los días, en cuanto él se va al trabajo, su mujer lo engaña con un tal ‘Carlos Emilio’.

 

Al día siguiente, el tipo sale de su casa, pero se queda espiando desde la esquina. Al rato ve llegar al tal Carlos Emilio, un tipo súper bien hecho atlético, bronceado, moreno pero de ojos verdes, perfil griego y aristocrático. El tipo enfundado en un traje italiano rompe madres con una pinche cadena de oro como de 3 kilos y toda su ropa de diseñador, hasta los pinches calcetines.

 

Carlos Emilio se baja de un BMW último modelo, con un ramo de flores en la mano y toca el timbre de la casa. El marido corre a su casa, abre la puerta trasera sin hacer ruido, entra sigilosamente y espía por la puerta entreabierta del dormitorio. La mujer se había esmerado por poner las mejores sabanas y hasta decorar con velas aromáticas.

 

Carlos Emilio se quita la chaqueta revelando unos hombros poderosos y armónicos. La mujer lo besa apasionadamente mientras se quita los zapatos. El marido no sabe qué hacer, ni cómo intervenir y solo atina a seguir espiando.

 

Carlos Emilio se quita la camisa de seda natural y muestra un torso perfecto, un vientre duro y sin un gramo de grasa. Carlos Emilio se quita los pantalones: sus piernas son virilmente perfectas, torneadas, musculosas… ¡¡¡y las nalgas!!! ¡Ay güey! redondas, redondas y duras, duras. Pero eso no es nada, ¡el trozo, Ah! Que bruto, parecía injerto, descomunal.

 

Luego, la mujer se quita la blusa y aparece la faja indiscreta que cuando retira, madre mía, el vientre lleno de estrías, parecía tigre. Se suelta el sostén y zaaaaaaaaaaassss los pechos, flácidos, flácidos y caídos, caídos. ¡Se le escurren casi hasta el ombligo!

 

La mujer se quita la falda dejando al descubierto unas piernas y nalgas llenas de celulitis. ¿La cintura? NI MADRES. Pero ella, convertida en una fiera lujuriosa. Sólo acaricia con locura a Carlos Emilio.

 

El marido ante el espectáculo, no puede hacer más que esconder la cara entre las manos y murmura: ¡¡¡ Chingada madre!!! ¡¡¡¡Que pinche vergüenza con Carlos Emilio!!!!

Anuncios

Categorías:Oyalep

Tagged as: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s